Justificación de la creación del Grupo de Trabajo de Cardiología del Deporte (GTCD)
Cada vez más andaluces practican deporte, por lo que la demanda de recomendaciones de aptitud aumenta en la consultas. Esto plantea serios problemas debido al desconocimiento del comportamiento y las exigencias de los diferentes deportes.
El ejercicio físico tiene un efecto beneficioso en la prevención de enfermedades, en la disminución de la mortalidad global y en la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos. El nivel de actividad física es en la actualidad aceptado como un indicador de salud y en los últimos años hemos asistido a un considerable incremento en el número de practicantes, que afecta a todos los segmentos de nuestra sociedad. Carreras populares, triatlones, actividades en los gimnasios están llenando el calendario de nuestra población joven y no tan joven, con el fin último de la mejora de la salud. Sin embargo, frente a los sobradamente demostrados beneficios del ejercicio físico para la salud, es también preciso tener en cuenta el riesgo cardiovascular que en algunas ocasiones supone un esfuerzo excesivo y desproporcionado para la capacidad física de la persona, y/o las propias características del ejercicio practicado.



El chocolate contiene flavonoides, cafeína y minerales (magnesio) que podrían tener efecto sobre la diabetes. De hecho, existen varias publicaciones que muestran una relación inversa entre el consumo de cafeína, flavonoides y magnesio y el riesgo de diabetes. Más aun, el cacao y el chocolate tienen efectos beneficiosos sobre el estrés oxidativo, la resistencia insulínica y la inflamación.
Un artículo recientemente publicado en el Journal of American Heart Association describe la relación entre la ingesta de productos con cafeína y la aparición de arritmias, evaluadas por Holter-ECG de 24 horas en un Estudio de Salud Cardiovascular (1). La investigación incluyó a 1300 adultos y todos los participantes eran > 65 años de edad. Los autores informan de que no encontraron asociación entre la ingesta de productos con cafeína y la prevalencia de arritmias auriculares o ventriculares.
Beber más alcohol de lo recomendado aumenta el riesgo de padecer enfermedades tales como el alcoholismo, la hipertensión arterial, la obesidad, el accidente cerebrovascular, el cáncer de mama, el suicidio y los accidentes de tráfico o domésticos.
Readaptarse a la vida cotidiana puede ser difícil en pacientes con un diagnóstico de enfermedad cardíaca coronaria; tras un “ataque al corazón” o angina de pecho y/o infarto. Se pregunta acerca de todo: ¿Debo comer esta comida? ¿Puedo hacer esta actividad? ¿Puede mi cuerpo lidiar con el estrés?
El simposio internacional
En estos días he llevado a cabo el reconocimiento cardiológico de las jugadoras de la 
